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Regala felicidad

¿Te has pasado horas haciendo un detallito para alguien solo porque te nació? Cuando se lo entregas, ¿has notado esa sensación de felicidad que te llena todo el cuerpo? Si es así, entonces estás súper sintonizada con las cosas que valen la pena en la vida, porque dar no solo se trata de cuánto vale lo que das, sino por qué lo haces. Como te hemos mencionado siempre, la generosidad provoca una sensación de bienestar que te hace sentir feliz.

Lo que estás haciendo va más allá de dar un regalo, estás regalando felicidad y eso es hermoso. Esta cualidad que te hace querer hacer algo bueno por alguien, que quizá está pasando por un momento difícil, se llama empatía, que quiere decir ponerse en el lugar de la otra persona sin juicios, sólo intentando saber cómo se siente y de qué forma puedes ayudar a que su situación mejore… y eso es justo lo que el mundo más necesita, que seamos más empáticos.

La empatía te va a llevar por un camino muy agradable donde vas a ver “como crecen flores”, porque “lo que siembras es lo que cosechas”, es decir, cuando compartes lo bueno que tienes, la vida te lo devuelve.

Imagina que tienes un jardín, por cada acción buena que hagas vas a plantar una flor, mientras que cada acto egoísta de tu parte, será como descuidar lo que has trabajado antes. Tú decides cómo quieres tu jardín ¿lleno de flores hermosas o marchitas?

Si practicas la empatía vas a tener amistades reales, que están contigo por cariño, no por conveniencia. Las relaciones con tu familia y con tus amigos serán más saludables y duraderas. No te decimos que seas la nueva Madre Teresa, pero sí que intentes hacer sentir mejor a quien te rodea.

Brinda ayuda de acuerdo a tus posibilidades y cuando te sea posible, y no esperes que siempre te lo agradezcan. La mejor recompensa es la satisfacción personal que te da apoyar a los demás.

Nada garantiza que no pases por experiencias negativas, pero cuando te suceda algo triste, vas a poder verlo como un aprendizaje y no como un problema.

Cambiar de actitudes y regalar felicidad genera una cadena de cosas positivas. Empiezas a agradecer lo que recibes y lo que tienes, y eso te lleva a celebrar lo que tienen y consiguen los demás, de corazón, sin envidias. Entonces notas que tu mente es un lugar tranquilo y que tu corazón está lleno de amor para repartir entre tus seres más queridos y que brillas, porque en serio, la gente que es buena siempre tiene un brillito especial que hace que uno quiera estar con ella.

Regalar felicidad es gratis y es una decisión que tomas cada día.

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