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Tümu

¿Tú cuál eres?

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¿Crees que las optimistas sonríen sin parar y ven la vida con flores y diamantina? ¡CERO!
Te vas a sorprender.

Si eres optimista ves el lado positivo de las cosas y estás segura de que todo va a salir bien; por el contrario, si eres pesimista crees firmemente que las cosas te van a salir mal y aunque te salgan bien, solo se te fijas en la parte negativa.

Algunas personas nacen siendo optimistas y otras nacen pesimistas, pero la manera de ver el mundo también se determina por las vivencias que vas teniendo mientras creces. Aprendes observando a las personas que te rodean.

Ser optimista te ayuda a sentirte feliz, tener más éxito, estar más sana, deprimirte menos y bajar tus niveles de estrés. Pero ¿Qué pasa si naciste siendo pesimista? no importa, puedes aprender a ser optimista.

Cuando eres optimista sabes que tienes lo que necesitas para lograr tus metas y trabajas para alcanzarlas. Y aunque en ocasiones puedes fracasar, no te derrotas, por el contrario, lo tomas como aprendizaje para ser mejor.

OPTIMISMO Y RECHAZO: Frente al rechazo tu optimismo hace que no te sientas apestada. Al revés, entiendes que si alguien no quiere estar contigo es problema de él o ella y no tuyo.

OPTIMISMO Y FRUSTRACIÓN: Gracias a tu optimismo sabes que no siempre ganas y usas esa frustración como motor para aprender y estar preparada.

OPTIMISMO Y FRACASO: Los tropiezos son algo temporal que puedes superar; te sirven para aprender, tomar fuerzas para salir adelante y no darte por vencida.

OPTIMISMO Y ACCIÓN: No se trata de soñar y desear que las cosas pasen. Se trata de creer en tus habilidades y esforzarte con trabajo para lograr aquello que quieres tener.

No tienes que ser optimista en todo, ni todo el tiempo. Es normal sentirte triste porque algo te sale mal. El pensamiento negativo puede impulsarte siempre y cuando no te quedes paralizada concentrándote en lo malo.

¿CÓMO PUEDES SER OPTIMISTA?

  • Nota las cosas buenas que pasan en tu día y escríbelas.
  • Haz afirmaciones positivas recordándote lo que puedes lograr: “si estudio para mis exámenes puedo sacar buenas calis”, “si entreno fut a diario, voy a entrar al equipo”.
  • No te castigues cuando algo te sale mal, pero toma responsabilidad, no digas “soy pésima en mate, mejor di, “reprobé mi examen porque no estudié lo suficiente, no me vuelve a pasar”.
  • Reconoce tus logros: “Pasé el examen porque estudié cañón ¡me siento orgullosa de mi!”.
  • Recuerda que los fracasos son temporales: “ni modo reprobé, pero tengo chance en el próximo examen”.
  • Observa quién te rodea ¿Cómo se hablan? ¿Se echan porras? ¿Son positivos o se la pasan diciendo lo tontos que son?

El optimismo se aprende con constancia, repetición y tiempo, así que mantente positiva, no te frustres y ten confianza en que tienes todo lo que necesita para cumplir tus sueños.

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